Agua limpia en Asia Central - Tomar en sus propias manos el abastecimiento de agua


Acción común „Lavarse las manos“ en las guarderías de la provincia de Fergana. © SCO Tashkent © ЫСЩ © SCO Tashkent

En las zonas rurales de Uzbekistán, es insuficiente el abastecimiento de agua limpia. Muchos de sus 10 millones de habitantes padecen enfermedades causadas por el consumo de agua sucia. Un proyecto financiado por la COSUDE presta ayuda para la autoayuda. Los habitantes rurales aprenden a organizar ellos mismos su abastecimiento de agua.

Región/País Tema Período Presupuesto
Uzbekistán
Agua
Agua potable y saneamiento básico (WASH) (til 2016)
Política del sector del agua
01.01.2013 - 31.12.2019
CHF 6'157'000

Disponer de agua limpia y de acceso a instalaciones sanitarias es una de las condiciones fundamentales para el desarrollo. Sin embargo, mientras a nivel mundial aumenta el porcentaje de personas con acceso a agua limpia, la tendencia gira a la inversa en Asia Central desde la caída de la Unión Soviética: cada vez son menos las personas con acceso a agua limpia porque en los jóvenes Estados independientes no se prevén los recursos financieros necesarios para dotarse de nuevas infraestructuras. Además, los sistemas ya existentes se deterioran o colapsan por falta de dinero para su mantenimiento.

Acceso a agua limpia para más de 30 pueblos

Desde que en 2004 la COSUDE comenzó a comprometerse con el abastecimiento de agua en Asia Central, en total 150.000 personas han obtenido acceso a agua potable a largo plazo en más de 30 pueblos - de ellas  110.000 en Uzbekistán y  40.000 en Tayikistán.

El Proyecto de Abastecimiento de Agua y Saneamiento en las Zonas Rurales forma parte del Programa Agua en Uzbekistán. La atención se centra en la creación de estructuras de gestión locales para el abastecimiento de agua. Mediante este proyecto, se apoya a los municipios a construir su propia red de abastecimiento de agua: se renuevan los sistemas hídricos obsoletos y dañados y los pueblos que hasta ahora no tenían acceso a agua potable pueden conectarse a la red de abastecimiento.

Ayuda para la autoayuda

En el marco del proyecto, los habitantes rurales de Uzbekistán aprenden a construir su propia red de abastecimiento de agua y a ocuparse de su mantenimiento a largo plazo. Ellos inspeccionan las bombas y controlan el sistema de desinfección, las tuberías, los depósitos de agua  y los pozos. Además,  en invierno garantizan la protección del sistema contra las heladas.

En reuniones, los habitantes rurales adoptan conjuntamente decisiones sobre el abastecimiento de agua. El hecho de que la población local pueda participar en las decisiones se traduce en una mayor aceptación del proyecto. Ello también reviste particular importancia porque sus habitantes deberán pagar una cuota mensual con la que se cubrirán los gastos corrientes, como la electricidad para las bombas y los salarios. En Asia Central, hasta el momento el agua era gratis. Ahora, en vista de que se tendrá que pagar por ella, aumentará  la sensibilidad de los usuarios y usuarias frente a este bien escaso.

El abastecimiento de agua y la higiene están estrechamente ligados

Otra prioridad del proyecto de la COSUDE es la formación de los habitantes rurales en materia de higiene. Mediante explicaciones claras y ejemplos concretos sobre buenos hábitos de higiene, como lavarse las manos o limpiar los recipientes de agua, se pueden reducir enfermedades muy extendidas que padecen sobre todo los niños. Otro objetivo es reducir un 30 por ciento de las enfermedades diarreicas en los niños.

Los niños ya no tienen que acarrear el agua

Salomat Khon Davronova, una jubilada de 66 años de Boltakul, un pueblo uzbeko en el Valle de Fergana, tiene 6 hijos y 14 nietos. Ella dice: "Desde que tenemos en nuestro pueblo una red de abastecimiento de agua, la vida es más fácil para todos". Los habitantes rurales ya no tienen miedo de beber el agua porque saben que está limpia. Hay menos casos de enfermedad y los niños están muy contentos, cuenta Salomat Khon Davronova. "Ahora, llevan en botellas agua hervida a la escuela para evitar beber el agua del canal lleno de gusanos". Según esta jubilada, otra ventaja es que los niños al no tener que  acarrear el agua, pueden consagrar más tiempo a actividades extraescolares. "Ahora en su tiempo libre asisten a cursos y pueden mejorar sus conocimientos".