Regiones de montaña – Desarrollo sostenible y adaptación al cambio climático

Personas caminando por una montaña de la cadena de Vilcanota en Perú.
La COSUDE trabaja activamente en las regiones de montaña y en Perú, por ejemplo, brinda apoyo a las poblaciones andinas para abordar la cuestión del cambio climático. © OFMA

Las montañas son el hábitat de un quinto de la población mundial y la fuente de agua dulce para la mitad de todos los habitantes del planeta. Las regiones de montaña se ven particularmente afectadas por los efectos del cambio climático. Suiza promueve un desarrollo sostenible de las regiones de montaña teniendo en cuenta el cambio climático. A tal fin, la COSUDE trabaja en estrecha colaboración con contrapartes suizas e internacionales.

En el punto de mira de la COSUDE

Como país montañoso, Suiza posee una amplia experiencia en cuanto a la explotación de los potenciales de las regiones de montaña y a los desafíos que impone un desarrollo sostenible de dichas regiones. La COSUDE se focaliza en este campo en tres áreas:

  • Apoyar iniciativas y proyectos que promueven el desarrollo sostenible de las regiones de montaña para mejorar las condiciones de vida de las respectivas poblaciones y reforzar la resiliencia frente al cambio climático.
  • Aumentar el apoyo a las regiones de montaña en cuanto ecosistemas vulnerables e imprescindibles para la humanidad y anclarlo mejor en los procesos globales, tales como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
  • Fomentar el conocimiento, promover el diálogo y el intercambio de información y experiencias entre los actores a todos los niveles.

En Nepal, por ejemplo, Suiza contribuye desde hace ya más de 50 años a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones de montaña necesitadas a través de la promoción y el desarrollo de la infraestructura. De este modo, con el apoyo helvético se han mejorado o construido unos 500 km de rutas y más de 5000 puentes colgantes.

En Perú, a través de un proyecto, la COSUDE brinda ayuda para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones andinas frente a los efectos del cambio climático. El medio de vida de la población local se basa en primer lugar en una agricultura minifundista, que está particularmente afectada por las repercusiones del cambio climático. La COSUDE promueve medidas de ajuste efectivas para contrarrestar los efectos negativos del cambio climático para la población local.

Mediante un programa global para la montaña, la COSUDE apoya a importantes centros regionales de montaña en diferentes regiones del mundo, especialmente en los Andes, en África, en el Cáucaso y en el Hindu Kusch-Himalaya. En su calidad de centros regionales de conocimientos, dichos organismos contribuyen a instaurar el diálogo político en materia de desarrollo de las regiones de montaña. En estos centros, los conocimientos disponibles se traducen en medidas concretas para el desarrollo sostenible de las regiones de montaña. Al mismo tiempo, la COSUDE ayuda a los centros a poner a disposición en las redes globales sus conocimientos sobre las regiones a fin de que otras regiones de montaña puedan aprender de forma rápida y a un coste poco elevado.

Contexto

Las montañas son el hábitat de un quinto de la población mundial y la fuente de agua dulce para la mitad de todos los habitantes del planeta. Para la generación actual, el desarrollo sostenible de las regiones de montaña significa usar racionalmente los ecosistemas de montaña y al mismo tiempo preservarlos para las generaciones venideras.

La Conferencia de la ONU sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 en Río de Janeiro ya había reconocido las montañas como ecosistemas vulnerables de importancia mundial. Durante la conferencia de la ONU Río+20 de 2012 se reiteró el reconocimiento de la importancia de las montañas. La protección de las regiones de montaña también está anclada en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Los ecosistemas de montaña presentan una extensa variedad. Al mismo tiempo, son muy sensibles al cambio climático, a las catástrofes naturales, a la explotación industrial, a las migraciones (sobre todo a los éxodos) y al turismo de masas. Estos fenómenos amenazan muchas veces a regiones enteras de montaña y ponen en peligro los medios de vida de muchos seres humanos. Las poblaciones de montaña más afectadas son las que dependen directamente del agua, la tierra, la flora y la fauna. Pero las poblaciones en áreas menos elevadas también se benefician de ecosistemas sanos en las montañas: p. ej., el abastecimiento de agua de casi la mitad de la población mundial depende de los recursos hídricos de las regiones de montaña.

La progresiva reducción de los glaciares causada por el cambio climático agrava la escasez de agua a medio y largo plazo. La COSUDE sostiene diversos proyectos científicos en los Andes, el Himalaya y Asia Central que se dedican al estudio de la reducción de los glaciares y sus consecuencias en regiones contrapartes importantes. También Suiza está fuertemente afectada por la reducción de los glaciares y por eso puede aportar experiencias concretas en cuanto a la observación de los glaciares y a su influencia en el balance hídrico. Con la formación de glaciólogos en países contraparte, Suiza difunde estos conocimientos y contribuye a la adaptación de dichos países al cambio climático. Suiza tiene una importante voz en el diálogo científico sobre el cambio climático y plantea exitosamente sus posiciones en el diálogo político internacional.

Hechos y cifras

  • Las montañas del mundo cubren 24% de la superficie terrestre y albergan a 12% de la población mundial en 120 países. 
  • 281, es decir un tercio de todos los sitios del patrimonio mundial de la UNESCO, están situados entera o parcialmente en zonas montañosas. Entre ellos, Machu Picchu, antigua ciudad inca del siglo 15 en los Andes peruanos. 
  • El turismo de montaña representa 15 a 20% de la industria turística mundial, generando entre 70 y 90 millardos de dólares al año. 
  • Ecosistemas amenazados: los macizos montañosos contienen alrededor de un tercio de todas las especies vegetales y albergan, a nivel mundial, la mitad de las zonas más importantes para la biodiversidad. 
  • Múltiples variedades: de las 20 plantas que constituyen el 80% de la alimentación mundial, 6 provienen de regiones montañosas. La papa fue domesticada en los Andes: los campesinos cultivan unas 200 variedades locales distintas. Allí, también se producen miles de tipos de quinoa. La domesticación del maíz comenzó en la Sierra Madre, en México, y la del sorgo en el altiplano de Etiopía. En las montañas nepalíes, los agricultores cultivan unos 2000 tipos de arroz. 
  • Retroceso de los glaciares: la Cordillera Blanca en los Andes peruanos cuenta con 755 glaciares que ocupan una superficie de 528 km2. Desde el primer inventario nacional de los glaciares efectuado en los años 70, dicha superficie se ha reducido cerca del 27%. 
  • Ciudades de montaña: en la montaña, no se vive únicamente en regiones rurales aisladas, sino también en grandes ciudades, incluso capitales. Katmandú (Nepal) tiene unos 3,4 millones de habitantes y Quito (Ecuador) 2,7 millones. A 3640 metros sobre el nivel del mar, La Paz (Bolivia) es la capital más alta del mundo. Allí, viven 900'000 personas. 
  • Retroceso de los glaciares en Suiza: en los últimos 10 años, se ha perdido un quinto del hielo restante de los glaciares. Para el año hidrológico 2017/18, se estima globalmente una pérdida de 1400 millones de metros cúbicos de hielo para los alrededor de 1500 glaciares suizos. Por consiguiente, el volumen de los glaciares existente actualmente disminuyó en 2018 en más de 2.5%.

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