Estado de derecho

Los conocimientos especializados de Suiza en los ámbitos del Estado de derecho y la democracia gozan de reconocimiento e importancia internacional. La Cooperación Internacional de Suiza tiene como objetivo que los gobiernos asociados asuman más responsabilidad y se refuerce la sociedad civil con el fin de promover la democracia, la descentralización y el deber de rendición de cuentas de las autoridades.

Los valores democráticos y relativos al Estado de tienen una larga tradición en Suiza y son el sello distintivo de una Suiza exitosa y dinámica en el plano económico. La estrategia de la Cooperación Internacional de Suiza 2021-2014 se rige por esta tradición y estos valores en su compromiso con los países en desarrollo. Los conocimientos especializados de Suiza en este ámbito gozan de reconocimiento e importancia internacional.

La responsabilidad de los gobiernos contraparte

Uno de los objetivos de la Cooperación Internacional (CI) consiste en brindar oportunidades a largo plazo mediante el fomento del Estado de derecho y la consideración de los derechos humanos de la población, en especial de las mujeres y los grupos más desfavorecidos. Para poder alcanzar una eficacia sostenible en este ámbito, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y el Departamento de Seguridad Humana (DSH) del DFAE promueven el fortalecimiento de la responsabilidad de los países contraparte con el fin de que estos que sean capaces de abordar los problemas que impiden el desarrollo. Entre los problemas se encuentran, por ejemplo, sistemas educativos y sanitarios mal dotados, uso ineficiente de los recursos naturales, violencia, conflictos y vulneración de los derechos humanos, corrupción, clientelismo y mala administración.

Estado de derecho funcional

Un Estado de derecho funcional es esencial para poder abordar estos problemas. La CI de Suiza apoya en concreto a autoridades y municipios eficaces, tanto a nivel local como nacional, y promueve elecciones transparentes, parlamentos representativos y una justicia independiente. Suiza refuerza así la separación de poderes, los principios del Estado de derecho y el deber de rendición de cuentas de las autoridades más próximas a los ciudadanos. Asimismo, Suiza aboga por una sociedad civil fuerte y unos medios de comunicación pluralistas e independientes con objeto de poder desempeñar su papel en los ámbitos relativos a abogacía, monitoreo de actividades estatales y rendición de cuentas públicas.